La vida por un tatuaje: cómo evolucionó el arte de la tinta en el cuerpo

Varios

Pasó de ser un símbolo de culto, tabú y marginal a un signo de comunicación de época. Infobae analizó el fenómeno con el tatuador más talentoso del país y el responsable de que Maradona, Slash, Tinelli y Roger Waters hagan cola para tatuarse con él

Por: Daniela Blanco dablanco@infobae.com

La sociedad actual reclama personalización, no hay vuelta que darle al respecto. Muchos se han acostumbrado todas las mañanas a pedir un café especial con «extras» saborizados hasta en los perfiles en los smartphones. Y allí es donde se puede encontrar uno de los disparadores para comprender la transformación del tatuaje -esa tinta grabada en la piel- en los últimos 50 años.

Cómo pasó de ser un símbolo marginal y tabú para pocos a un ícono fashionista y popular. Y aún hoy fue más allá: convertirse en un signo de comunicación de época.

El tatuaje definitivamente se ha convertido en un arte y los tatuadores en exquisitos artistas.

Cincuenta años atrás los tatuajes estaban reservados a militares, convictos, rebeldes sin causa y gente del circo. Y ahora cruzan generaciones y se han convertido en ícono fashionista y símbolo de estatus y modernidad, sobre todo para los under 30. (ver infografía Evolución…)

Igualmente el folklore alrededor de los tatuajes sigue siendo polémico, hoy convertido en un símbolo de libertad y libre expresión. Y por eso desde la década del 40 hasta hoy ha transitado un largo camino: se ha popularizado, abandonando el aura de culto, y han devenido en verdaderos diarios de vida.

También entre los argentinos y los tatuajes pasaron cosas. Y para interpretar el fenómeno Infobae entrevistó al tatuador más famoso y talentoso de la Argentina: Mariano Antonio.

De profesión tatuador, es el creador y propietario de American Tattoo, a esta altura un lugar de culto en pleno centro porteño para fanáticos y estudiosos del arte del tatuaje en la Argentina.

Autodidacta y rockero frustrado, por su estudio pasaron y pasan todos los famosos, que aceptan sacar turno y esperarlo para que sea él quien les «inyecte tinta» en las venas.

Por sus locales pasaron los nombres más célebres de la Argentina y el mundo en busca de tinta y más tinta en sus espaldas, hombros, escápulas, brazos y espaldas, entre otros rincones del cuerpo. Algunos de ellos, Marcelo Tinelli, Diego Maradona, Roger Waters, Andrés Calamaro, Slash, el potro Rodrigo y bellezas como Daniela Cardone, Celeste Cid, Dalma y Gianina Maradona, Florencia Peña, Karina Jelinek y más, muchos más.

Mucha tinta bajo el puente

En la Argentina y el mundo entero el tatuaje hoy se presenta como un grito liberador. Y en el caso específico de la Argentina, algo (tal vez mucho) tiene que ver el regreso de la democracia y su onda expansiva de libertad desde comienzos de los 80.

En esta evolución, lo que queda claro es que pasó de ser algo de culto, de pocos, hasta convertirse en un verdadero diario de vida. ¿Qué descubrieron los argentinos en el tatuaje?

«El tatuaje es una forma de expresar la personalidad de cada uno a través del cuerpo. El tatuaje dice algo de vos. Antes la gente se tatuaba para ser diferente, hoy se tatúan para pertenecer. La gente se tatúa cada vez más, y cada vez diseños más grandes. Se animan, se hacen tatuajes que siempre quisieron y antes no se animaban. El crecimiento de la población con tatuajes ha sido exponencial principalmente en los últimos años. Esta es una tendencia mundial; en Estados Unidos, por ejemplo, casi el 40% de la población está tatuada, es un número altísimo. Y hace algunos años la tendencia ha llegado a nuestro país» explica contundente Mariano Antonio.

El tatuador célebre

Mariano Antonio, así sin apellido, es excéntrico y no evita reconocerlo. Obseso coleccionista de autos clásicos -todos amarillos- y de pares de botas, tiene más de 70. Mientras recorre arriba de una de sus motos Harley Davidson que tanto ama un hot rod entre Chile y Argentina atiende a Infobae.

«Cuando yo arranqué hace 23 años tatuando, en ese entonces era algo muy poco común. Venía muy poca gente, principalmente hombres, y no estaba muy bien visto por la sociedad. Encontrar a alguien con un tatuaje era considerado como raro, marginal, mirado con recelo», cuenta Mariano.

«Yo he trabajado mucho para revertir esta visión social negativa del tatuaje, ofreciendo a los clientes desde mis comienzos un lugar que cumpliera con todas las normas de salubridad e higiene. Poco a poco las mujeres se fueron animando a tatuarse, y sin duda el tema de los celebrities y los medios ayudaron exponencialmente a generar un cambio social. Hoy en día el tatuaje es utilizado mundialmente como un código de comunicación».

Marcas lujosas y globales de diferentes rubros utilizan al tatuaje como herramienta de comunicación. Los tatuajes se multiplican entre campañas de ropa, acciones solidarias, bebidas, entre muchas otras. Y las campañas de Giorgio Armani, Louis Vuitton, Absolut, los diseños de Marc Jacobs, Levi´s son algunos de los mejores ejemplos.

Basta de estigmas

En la actualidad, en el mundo se tatúan más las mujeres que los hombres. El 19% son hombres y el 23% corresponde a las mujeres. Entre los hombres el lugar más popular son los brazos y entre las mujeres el lugar más popular es la zona de las costillas.

Agrega Marino Antonio: «Hoy el tatuaje ya no es un estigma, eso quedó atrás. Hace 20 años o más se podía pensar así, que los tatuajes eran algo exclusivo de convictos o marineros. Hoy en día todo el mundo se tatúa: desde adolescentes que vienen acompañados por sus padres hasta abuelos, profesiones de todo tipo, maestros, abogados, albañiles, estudiantes. El tatuaje ha traspasado todos los segmentos socioeconómicos, de sexo y de edad».

De jóvenes y celebrities

¿Sentido de perpetuidad? ¿goce estético? ¿sólo moda? Todas estas preguntas concluyen a la hora de decidir un tatuaje. Y no está mal.

Cuando la tinta llega y sella el cuerpo, los mensajes se multiplican y sobre todo se perpetuan en el tiempo. Pero se trata de un arte milenario que pasó por las manos expertas de los indios… y que luego se enmascaró detrás de piratas, marineros, rufianes, ladrones y gente del hampa, rockeros, rebeldes empedernidos, hasta hoy, convertido en ícono de celebridades y del fashionismo de época.

«El tatuaje es furor en las generaciones jóvenes, y han crecido viendo al tatuaje como algo natural. Las nuevas generaciones traspasaron la resistencia que tenían los padres de generaciones anteriores y hoy en día vienen a los locales acompañando a sus hijos, los apoyan, y comparten la experiencia. Es muy común que vengan juntas una adolescente, madre y abuela por ejemplo, ¡a tatuarse todas juntas! Las distintas generaciones, y grupos familiares lo adoptan como un símbolo de unión entre ellos, imborrable y muy significativo», relata Mariano Antonio.

Los famosos han contribuido enormemente a este crecimiento. La gente ve a los celebrities con nuevos tatuajes y se anima a tatuarse también. En muchos casos quieren copiarles el estilo, o en otros los ayuda a decidirse.

En el caso de los jóvenes, les sirve para sacar ideas, y en el caso de la gente más grande, les da coraje para venir al local.

Los diseños de los famosos suelen ser un hit en los locales de tattoos, aunque personalmente, trato de que cada persona tenga un tatuaje único y diseñado en especial para él.

Los tatuajes son un lujo accesible, por su precio y técnicas. Y esto colaboró enormemente con su expansión. Depende mucho del tipo de dibujo, técnica y lugar del cuerpo. Muchas veces se necesitan varias sesiones para completar un trabajo, por eso la franja es amplia, pueden costar desde trescientos a cinco mil pesos argentinos.

«El tatuaje hoy es un símbolo de libertad porque cada individuo elige qué le gusta, en dónde hacerlo, y a qué tamaño. La elección del diseño dice mucho acerca de una persona, y lucirlo en sociedad, con orgullo, le muestra un poco a los demás quién sos, tu personalidad».

«Hoy en día los tatuajes de frases, nombres de seres queridos o fragmentos de letras de canciones son muy populares. Justamente muchos deciden tatuarse frases porque sienten que los caracteriza, los motiva, o simplemente son cosas que sienten», concluye Mariano.

Fuente: Infobae

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