Crean un retrato de Benedicto XVI con 17.000 preservativos de colores

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La artista Niki Johnson presentó su particular retrato del ex Papa realizado justo en la semana de finales de febrero en la que Joseph Ratzinger anunció su renuncia

Por Barbara Munker

La idea de hacer un retrato de Benedicto XVI utilizando preservativos le surgió a la estadounidens Niki Johnson (1977) en marzo de 2009, cuando escuchaba en la radio las polémicas declaraciones de Joseph Ratzinger durante su visita a Africa. En aquel entonces, el Papa dijo que al Sida no se le puede vencer con preservativos, y que el uso de éstos incluso podría empeorar la situación.

«Aquello me impulsó totalmente a hacer algo y provocar un debate», dijo la artista a la agencia DPA. Por delante y a primera vista, nada llama la atención en la obra de arte titulada Eggs Benedict. Parece más bien un mosaico de coloridos puntos. Y es que con ayuda de una redecilla, Johnson fue tejiendo los condones como si fuera un tapiz, intentando conseguir cuantos más matices de color fuera posible. Por detrás, el retrato papal es muy distinto. «Como un colorido arcoíris de condones», explica la artista de 35 años, que da clases en el Instituto de Arte y Diseño de Milwaukee (MIAD).

A lo largo de los meses, Johnson experimentó «como lo haría un científico» con los preservativos de colores. La luz del sol los volvía frágiles y pálidos, así que para mantenerlos mejor lo cerró herméticamente con argón. El pasado mes de noviembre llegó el primer envío de material, y la artista confiesa que fue «divertido» desenrollar los primeros centenares de preservativos. Pero después se convirtió en trabajo duro, señala. Sólo anudarlos le llevó 135 horas. Aunque en un principio la obra iba a reflejar sólo el rostro del pontífice, al final creció hasta un primer plano de 100 x 130 centímetros.

«Es increíble todo lo que se puede hacer con preservativos», opina la artista. «Parecen tizas de colores». Por supuesto, cuenta con «un poco de controversia», pero en la obra, además de humor, hay un mensaje serio. Johnson está adornando el retrato con un marco dorado. Cuando esté listo, se expondrá en un contenedor de vidrio acrílico sobre un zócalo. El público podrá mirar la parte de atrás para ver de qué está hecho Eggs Benedict, que se mostrará en junio en una galería de Milwaukee.

Pero el objetivo de la artista es que el debate se prolongue en el tiempo: «Herméticamente cerrado, el retrato de preservativos podría durar hasta 50 años.»

Infobae

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